A veces, simplemente, no estamos. Pasamos por esos días en los que necesitamos desconectar del mundo por un rato. Necesitamos llorar, el tiempo que haga falta, y soltar lo que tenemos dentro. Necesitamos estar en silencio y recibir uno de esos abrazos que no hablan, pero sí dicen mucho. Esos en los que apetece quedarse un ratito largo hasta que notemos algo de calma. A veces tenemos días en los que todo está del revés, o al menos así lo vemos. En los que los problemas se acumulan, y mira que a veces ni son importantes... Pero están. A veces no podemos con todo. Y sentimos que cada paso que damos está mal. Y necesitamos, simplemente, cerrar los ojos y esperar a que llegue un nuevo día.
domingo, 20 de septiembre de 2020
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
COMO RESTAURAR TU TEMPLO...
Esto que escribí es por lo que he estado observando en las consultas a diario, pues es preocupante que las personas no escuchen su propi...
-
Bueno lo que nos quiere dar a entender no es muy complicado, sólo nos dice que nos centremos en lo que estemos haciendo, porque será la resp...
-
Como me hubiera gustado disfrutar cada momento con ustedes mis muchachos cuando aún estaban pequeños, añoro esos tiempos, cuando los carg...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu participación