domingo, 23 de junio de 2024

Hoy que aún puedo y veo dejaré estos pensamientos para ti, con todo cariño..

  Cuando leas estas notas espero no llores porque de cierto te digo, ya no estaré con Ustedes, con quienes me encariñé a morir, aún sabiendo y conociéndoles aunque no a fondo, pero los quise como mi único tesoro en ésta tierra.


 Debo reconocer que mi persona fue cambiando a través de estos últimos tiempos no porque realmente era así, si no por los males que me aquejaban a diario, dolencias desde el amanecer hasta el anochecer, y eso en las mayoría de las veces me hacían desesperar, hoy, lo mas importante es que ya no siento nada, y esto era lo que esperaba en realidad, ya no quería estar ahí en lo terrenal, para mí eso era una loza en mi espalda. Y sobre mis males, tuve que soportar muchas penas, días a veces insoportables, pero dentro de mi persona había un ser bueno que, con alma y vida quería apoyar a mis seres queridos, pero el dinero se hacía agua, no alcanzaba, y así me fui con esa esperanza en mi mente, nunca pude hacer mas por ellos, la diabetes me disolvió mis ilusiones de progresar, me quitó todo, el cariño hacia mis propios hijos quizás, porque no sentía ganas de jugar con ellos, me sentía decaído siempre, cansado, aunque hacía un esfuerzo para que no me vieran así. Hace unos meses se me pegó una molestia o quizás dolor en el escroto, que no me dejaba dormir bien, y la verdad, nunca quise dártelos a conocer, me daba coraje que todas estas cosas me estuvieran pasando en esa vida terrenal que ya superé, sabía de todas formas que no podrías hacer nada al respecto y también era por eso que no quería molestar pues sé que sentirías una carga mas, pues yo conocía tus males que, quizás también, tratabas de hacerlos pasar desapercibidos. Me sentí bastante mal cuando tuviste desprendimiento de retina, créeme me sentí responsable de ello y sentí que mi alma se había herido por ello, no sabía qué hacer para que no te sintieras mal, sé que llorabas y mi corazón lo sentía, sé que por un momento te sentías nada, desvalijada tal vez por la falta de tu ojo lastimado, traté de darte ánimos, pero veía que no valían, por eso no sabía qué hacer. Sé que sufriste mucho, y aún sigues sufriendo porque no se te ha hecho caso por parte de la institución de salud que te corresponde. Pero te diré una cosa, tienes a tu hija preciada que después de mí, ella se hará cargo para que todo vuelva a la normalidad, sé que ella buscará el camino para tu bienestar, no te desesperes, confía en ella.

Continuaré escribiendo para tí mi amor...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tu participación

19 de diciembre mi Bella Karol

  Este día, no lo habíamos esperado, pero son las grandes sorpresas que nuestros hijos nos dan, mi hija se puso de novia y sólo me dijo que ...